
La delicadeza excéntrica de 16 Poemas
En el panorama de la poesía chilena contemporánea, la aparición de 16 Poemas (Editorial AfterPoetry, 2026) marca un gesto de filiación y ruptura. El joven autor, Juan Pablo Ibarra Contreras, dialoga con una tradición que se remonta a Dylan Thomas (18 Poemas, 1934) y Tomas Tranströmer (17 Poemas, 1954), inscribiendo su obra en un código secreto de continuidad y diferencia.
El prólogo de Giovanni Astengo Martín subraya la delicadeza y unidad temática del libro, donde la memoria aldeana y la identidad personal se entrelazan con una visión neo-lárica reinventada. La voz poética se despliega en un paisaje de insectos, árboles y flores que, como en Trakl o Barquero, anuncian la fragilidad de lo natural frente al avance de la ciudad. “Ha quedado en mí la trasmisión de las hojas muertas, la reducción del verde y la ampliación del plomo”, escribe Ibarra, condensando la tensión entre lo rural y lo urbano, entre lo que desaparece y lo que persiste.
Cada poema se erige como variación y reconstrucción, siguiendo la idea de Maurice Blanchot: el texto siempre es uno mismo, con sus fórmulas y estéticas propias. En Petición invernal, el hablante se pregunta: “¿Por qué yo tuve que entregarte estas cartas, como cruzando mar y montaña…?”, estableciendo un diálogo íntimo con un “tú” implícito, recurso poco frecuente en la poesía chilena actual.
La obra se define por su contemplación excéntrica, ajena a las modas, y por una paradoja constante: la nostalgia de lo perdido y la certeza de lo que aún respira. En poemas como Pronto vamos a desaparecer o Después de la palabra, la voz se enfrenta al tiempo, a la desaparición y al silencio, pero también a la posibilidad de preservar instantes y gestos mínimos.
16 Poemas es, en definitiva, un libro inaugural que se instala con voz baja pero necesaria, en un mundo saturado de gritos y pirotecnia. La poesía de Ibarra nos recuerda que, pese a la reducción del verde, los árboles prevalecerán, y que la palabra, incluso en su fragilidad, sigue siendo un refugio y una promesa.


