Balance de blancos

BALANCE DE BLANCOS

Fotografía, Patrimonio y Turismo en la Vieja Aldea

Gloria Pavez, Viviana Belmar, Pilar Valenzuela, Fernanda Maldonado, son cuatro mujeres quienes en un punto de sus vidas «enfocaron los ojos» detrás del arte fotográfico. Más allá de conceptos estéticos o la búsqueda de significados semánticos, existe la intención de un fondo mayor: expresión y ejecución de ideas. ¿Cómo expresar (sin alegorías), el entorno que se ha ido construyendo de la vieja aldea?, ¿Cómo rescatar en imágenes la poesía visual de lo cotidiano?
Un curso de fotografía es un medio desde el cual se rescatan los recursos que otorga una herramienta, un artefacto mecánico como extensión de la mirada, unificando la sensibilidad de «dones» esenciales: corazón y cerebro sintonizados de manera creativa. Ambos centros, como sede del pensamiento, reúnen la experiencia personal de cada una de las participantes con un fin común: explorar lugares que les son familiares, tantas veces recorridos.
Nuevas miradas, realidades rutinarias, desandados los pasos con reflexión; mayor atención, nada se pasa por alto: espacios y colores, líneas arquitectónicas, almas y huellas dibujadas a través del tiempo. Sus miradas ahora son de poeta, enfocadas desde la poiesis y la praxis. La vieja aldea se viste de gala y se deja descubrir con nuevos ropajes de dignidad, no oculta su edad, sus riquezas y carencias… muestra su verdad.

LIBRO-FOTOGRAFÍA

Toda idea artística requiere de un soporte para ser percibido a manera de imagen, sonido, olfato, etc. Detrás de ello existe la técnica que da «cuerpo» a una obra. Cada arte está sustentado, a su vez, por el oficio de alguien. El trabajo de nuestras cuatro artistas fotógrafas fue riguroso y contó con la participación de Patricio Contreras Parra, en el trabajo de diagramación y diseño.

La disciplina del diseño editorial, implica ordenar y dar sentido a los códigos de lectura requeridos para un proyecto importante, no menor. Detrás de esta obra no yacía un capricho, sino la ilusión para sus autoras.

La fase de impresión sobre el sustrato papel y tinta, conlleva muchos factores durante el proceso que debe dar como resultado un producto a plena satisfacción. Esta obra fotográfica, una vez lanzada al espacio cultural, pasa a formar parte de un patrimonio y por ello, su difusión es acogida primeramente de manera local (Chillán Viejo), luego regional, nacional y también llevado a plataformas que son visitadas de manera internacional. Valpoesía se complace en felicitar a cuatro mujeres que desde sus particulares visiones de la vida y experiencias tanto personales como profesionales, hicieron un alto y se permitieron reclamar y descubrir, jugar, divertirse, aprender, compartir, explorar habilidades y dar cuerpo a lo más grato que genera el espíritu humano, el arte-colaboración.

 

RECONOCIMIENTOS

Las autoras en este caso puntual necesitaron la participación de fuentes de información, instrucción, financiamiento, difusión y un largo etcétera. El proyecto editorial se gestó a raíz de un curso de fotografía impartido por la I. Municipalidad de Chillán Viejo, dictado por Patricio Contreras Parra.
Un prólogo antecede el contenido con una visión crítica que instruye al lector y le anima a recorrer el contenido por explorar. Esta vez, el cometido es notable, dado que, un libro-fotografía, necesita enmarcar el concepto en un contexto. La sustancia teórica fue escrita por el académico en Historia, Geografía y Educación Cívica de la Universidad de Chile, y Magíster en Educación de la misma Universidad. Decano de la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad del Bío-Bío. Docente e investigador en estudios regionales y locales, Marco Aurelio Reyes Coca, quien imprime a la edición el carácter de documento como consulta educacional.

Este bello proyecto fue financiado por un FONDART regional.
A todas y todos cuyos nombres, aunque invisibles en esta nota, pero no menos importantes… Gracias.

Henry Chicago-Mancilla

Gloria Pavez Munilla

Valparaíso 1964. Artista Visual. Su obra es una manifestación artística y expresiva de percepción visual resultante de una importante contemplación «in-situ», en la cual crea y recrea mundos naturales y urbanos mediante elementos materiales (reciclado) utilizando diversas técnicas que le permiten plasmar el entorno. Titulada en Diseño Gráfico en Inacap de Viña del Mar, estudios formales en la Escuela de Bellas Artes de Viña del Mar y diplomada en Gestión del Patrimonio Cultural en la Universidad del Bío Bío. Ha participado en diversas exposiciones colectivas e individuales, tanto locales como nacionales, y ha desarrollado una labor investigativa en el campo del rescate y la puesta en valor del patrimonio regional de Ñuble. En este ámbito incursiona en la fotografía como coautora del libro «Balance de Blancos, Fotografía, Patrimonio y Turismo en la Vieja Aldea» publicado en enero 2023, proyecto financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Actualmente, participa de proyecto. Laboratorio Fotografía TOMA/EDICIÓN/PUBLICACIÓN «Ejercicios de Intervalo Breve» Centro de Extensión Alfonso Lagos (Cecal) de la Universidad de Concepción.

Viviana Belmar Salazar

Viviana Belmar, nace en Chillán el año 96. Es licenciada en Trabajo Social, poeta de las letras y de las imágenes. En cuanto a su trayectoria literaria, ha formado parte de distintos espacios literarios. El año 2013 a los 17 años de edad participa y se une como miembro al Grupo Literario Ñuble, organización con más de 50 años de trayectoria. Luego, durante el año 2017 conforma la colectiva literaria Mujeres Peligrosas, junto a Yennifer Silva, Javiera Agüero y Constanza Díaz. También participa en diversos encuentros literarios, como el Festival Chillán Poesía, Encuentros literarios en Fundación Pablo Neruda, Santiago, Galería de arte Zaguán, Concepción, entre otros espacios que contribuyen a la poesía local y nacional.
«En el ámbito de la fotografía, durante la pandemia participa como fotógrafo a del proyecto «Archivo Covid 19», retratando el Hospital Herminda Martín, encargo fotográfico dirigido por el fotógrafo Fernando Melo. Posterior a dicho encargo fotográfico, se realiza exposición en gran formato de algunas de sus fotografías en el centro de la ciudad de Chillán, junto a otros fotógrafos destacados de la región.
En el mes septiembre del año 2022, participa como artista y fotógrafa en Cartografía Visual Ñuble, catálogo que reúne la obra 8 artistas visuales, bajo la curaduría del Artista Visual Luis Arias Recientemente, realiza la publicación del libro de «fotografía «Balance de Blancos Fotografía, Patrimonio y Turismo en la Vieja aldea» junto a las fotógrafas Gloria Pavéz, Pilar Valenzuela y Fernanda Maldonado, libro y proyecto financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Pilar Valenzuela Cordero

Chillán, 22/02/1962. Realiza cursos on line de fotografía con Yerko Vuscovich en Canon; curso de fotografía en Municipalidad de Chillán Viejo; taller de fotografía con Fernando Melo, CECAL, Chillán.

Proyecto FONDART. Libro Balance de Blancos.

Desde pequeña la fotografía abrazó mi vida, rodeó cada instante de ella de forma silenciosa a través de los ojos de otro, a través de los ojos de mi padre; registrando cada instante que fue posible guardar. Con el pasar de los años, nuevamente este arte me hizo un «guiño discreto» hasta llegar con fuerza a mi vida. En ese instante, comencé a entrar poco a poco en este mundo gigante, envolvente y veloz de la fotografía, introduciéndome en este mundo con fuerza; cobraron nitidez las imágenes en mi cabeza, desordenadas e inevitables, que debían capturarse. Registrar una imagen que pueda llegar hasta el alma de quien observa es una sensación de libertad inmensa; con tan solo un disparo de tu cámara, entras en un mundo mágico, intenso y cargado de emociones íntimas y profundas.

Fernanda Maldonado Mardones

Fernanda Maldonado Mardones, Chillán 1988, de profesión Técnico en Enfermería de Nivel Superior y Podóloga. La motivación que me lleva a la fotografía siempre fue algo anecdótica por acompañar a mi hermano que era el más interesado. Luego de la permanencia en el curso y junto al grupo formado, se decidió hacer un proyecto para una foto libro. Era un tema desconocido para mí, pero cuando se entró en proceso todo fue ganancia, desde conocer y retratar una celebración peregrina como La Fiesta de San Rafael, cada 24 de octubre, hasta compartir con la «guardiana» con su particular personalidad y transmitir a través de este trabajo la sensación de esta festividad religiosa. Sin duda alguna una gran experiencia vivida y que se pudo llevar a cabo.
La fotografía es importante para mí, pero por motivos de trabajo, no puedo dedicarle todo el tiempo que quisiera y hasta el momento es un hobby que está presente en mí.