POESÍA DEL MUNDO ORIGINARIO EN LA POESÍA LATINOAMERICANA

Durante el lapso de trecientos años, los españoles irrumpieron en la américa morena conmoviendo visiones de mundo que los pueblos nativos construyeron en sus comunidades. Aunque los conquistadores cometieron atrocidades tan agresivas como la destrucción de antiguos códices que relataban cosmogonías, poemas y relatos que identificaban el espíritu de los avasallados, algunos de esos testimonios sobrevivieron en la memoria y tradiciones a través de fuentes orales o fragmentos gráficos, siendo rescatados por algunos sensatos. Aquellos, dieron cuenta del incalculable valor encerrado en esas memorias sostenedoras del espíritu e identidad indígena, por lo cual, a toda costa no debían extinguirse.

Un caso muy notable, se refiere al rescate de la poesía en idioma Nauhátl, que pese a quedar breves fragmentos, fueron recogidos por los cronistas de los indígenas, entre los cuales es descollante la titánica tarea del misionero franciscano fray Bernardino de Sahagún, autor de varias obras en náhuatl y en castellano. Hasta la actualidad, es obra fundamental como fuente de consulta para reconstruir la historia del México antiguo antes de la conquista hispana. Su “Historia general de las cosas de la Nueva España”, está compuesta por doce libros y son autoridad etnográfica Nauhátl.

Aunque el choque lingüístico muchas veces debió ser inevitable al momento de traducir de un idioma a otro, el trabajo de Sahagún permitió ilustrar el modo de interpretar el esfuerzo indígena por entender cómo concurría la vida y la muerte para ellos: su sociedad, historia y los aspectos sensibles que componían la identidad de esos pueblos precolombinos.
Sahagún, aún él también, fue testigo contemporáneo de una fusión que lentamente germinaba en el pueblo indígena; su prístino idioma y costumbres, se enraizaban con extrañas costumbres y lenguaje venido «allende los mares». Hoy el pueblo latinoamericano, principalmente mexicano, son herederos directos de aquella fusión, pueden reconstruir la manera de concebir aquella lejana visión del mundo. Con el paso de los siglos y en toda América, las culturas fueron absorbiéndose y mimetizándose, entrelazando identidades autóctonas con identidades extranjeras, dando origen al “nuevo mundo latinoamericano”.

La literatura, fuente de innegable valor, permitió a muchos estudiosos beber de esa fuente poética antiquísima, maravillándose de mitos y cosmogonías tan cercanas a sus génesis; aunque ya pasados los años y los préstamos cristianos contaminaron esas fuentes, los estudiosos debieron confiar, de algún modo, en la memoria de esas tradiciones orales consultadas. Al menos, el olvido no fue completo.
Es evidente que traducir aquellos poemas precolombinos a la lengua europea, fue tarea difícil; buscar términos en español equivalentes al Nahuátl, implicaba correr el riesgo de interpretaciones, aún así, el riesgo valió la pena enfrentarlo. No hubo otro camino.

Hemos querido recoger para nuestros lectores algunos de esos magníficos poemas que nos retornan a las raíces de la América tan rica en poesía. Poesía latinoamericana que tiene en su ADN la lengua madre castellana plagada de giros y matices extraordinarios, también conserva en sus raíces, aquellos vocablos originarios surgidos en Mesoamérica. También otras voces se extienden hasta la Patagonia. Para nosotros, lectores no doctos ni especializados, tal vez no disfrutaremos la musicalidad del idioma original, ni tendremos acceso a los originales ya mutilados por la historia, pero al menos, refrescaremos nuestro espíritu leyendo versos de un mundo lejano que nos pertenece, su sangre es también la nuestra y sus versos son nuestros versos.

Imágen del Códice Florentino, (Biblioteca Laurenciana de Florencia). Obra de Fray Bernardino de Sahagún, quien comenzó a realizar investigaciones sobre las culturas indígenas en la década de 1540.

LA POESÍA NAHUÁTL. La fuente del mito es renovado más allá del panteón indígena, refrescando la belleza del relato que muestra un mundo a veces de esquiva felicidad, pero en sí, hermoso. Era una civilización en la cual la vida terrenal era concebida experimentando el sufrimiento y tantas otras emociones que se tomaban naturalmente y que a pesar de ello, la vida valía la pena experimentarla. Lo efímero de este mundo es exaltado en su belleza. “Flor y canto” (in xóchitl, in cuícatl) es el nombre náhuatl para referirse a la poesía.

El Canto del Atamalcualoyan se realizaba cada 8 años, festividad en dónde se comían «tamales de agua» (tamales blancos, sin sal, chile, ni condimento alguno). Era una fiesta en acción de agradecimiento por la cosecha y de regocijo que servía para la renovación de los alimentos.

CANTO DEL ATAMALCUALOYAN
Mi corazón está brotando en la mitad de la noche
llegó nuestra Madre, llegó la diosa Tlazoltléotl.

Nació el dios del máiz Centéotl en Tamoanchan:
en la región de las flores, Una-Flor.

Nació Centéotl en región de lluvia y niebla:
donde son hechos los hijos de los hombres,
donde se adquieren los peces preciosos

Ya va a relucir el día, ya va a levantarse el alba
libando están las variadas preciosas aves
en la región de las flores.

En tierra se ha puesto de pie cerca de la plaza,
¡tú, que eres el príncipe Quetzalcóatl!
Haya alegría junto al Árbol Florido:
alégrense variados aves hermosas,
oigan las palabras de nuestro dios
ya cantan los pechirrojos.

¿ Será, nuestro muerto el que trina ?
¿Será, el que va a ser cazado ?

¡Ah! Yo traeré con el viento mis flores :
La flor roja como nuestra carne,
la flor blanca y bien oliente;
desde donde se yerguen las flores.

Juega a la pelota, juega a la pelota,
el viejo Xólotl,
en el encantado campo de juego de pelota,
juega a la pelota Xólotl,
en un hueco hecho de jade.

Mira, ya se tiende Piltzintecuhtli
en la casa de la noche, en la casa de la noche.

¡Oh niño, oh niño!
con plumas amarillas tú te atavias,
te colocas en el campo de juego de pelota:
en la casa de la noche, en la casa de la noche.

El de Oztomán, el de Oztoman
a quien Xochiquetzal rige:
en Cholula impera.
Teme mi corazón,
teme mi corazón,
que Cenéutl aún no venga
El de Oztoman que tiene cangrejos
El morador de Oztoman, el de Chacalan ;
sus mercancías son orejeras de turquesa,
Sus mercancías son pulseras de turquesa.

Dormido, dormido, duerme
Con la mano he enrollado a la mujer, yo el dormido

VIDA EFÍMERA
Sólo venimos a dormir
Solo venimos a soñar;
No es verdad
No es verdad
Que venimos a vivir en la tierra
En hierba de primavera venimos a convertirnos;
Llegan a reverdecer
Llegan a abrir sus corolas nuestros corazones
Es una flor nuestro cuerpo;
Da algunas flores y se seca.

PAJARILLO
Parajillo, ¿por qué cantas?
Yo canto porque estoy alegre,
yo canto porque siempre amanece y tú, ¿Por qué no cantas?

Pajarillo, ¿Por qué cantas?
Yo canto porque tengo vida,
yo canto porque no estoy herido y tú, ¿Por qué no cantas?

Pajarillo, ¿Por qué cantas? Yo canto porque veo cosas hermosas,
yo canto porque hay sol, y tú, ¿por qué no cantas?

Fuente de referencia: Antología de la Poesía latinoamericana. Julio Caillet Bois, Editorial Aguilar, 1958.

Hay muchos sitios de Internet en los cuales podemos indagar de manera más especializada poesía, mitos, panteones originarios y mucho más. Sin embargo, citamos el siguiente enlace que nos sugiere conocer 12 poetas Nauhátl con textos en Nahuátl y en castellano: https://psicologiaymente.com/cultura/poemas-en-nahuatl

Lengua Nauhátl : https://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%A1huatl

Fuente de imágenes Wikipedia